El Jardín Phares
Diseño conceptual, Proyecto de Ejecución, Dirección de obra, Dirección Técnica Mantenimiento.
Un jardín íntimo y lleno de vida
Sin duda, el jardín más bonito que tenemos. Un pequeño patio de 80 m² convertido en un espacio lleno de rincones, texturas y más de 150 especies vegetales diferentes.
Cada zona tiene su propia temática, pero todas comparten un mismo objetivo: sentir que nuestro estudio está dentro de un pequeño bosque.
Es un jardín que se vive, se prueba, se ajusta y se reinventa. Un laboratorio vegetal en casa.
Evolución, atmósferas y pequeños inventos
El jardín ha cambiado mucho a lo largo de los años. Lo que empezó como un huerto vertical terminó convirtiéndose en un jardín vertical ornamental. La tarima de IPE, que en su día era un elemento aislado, hoy define el perímetro de las jardineras.
Y entre las plantas, un sistema de nebulización e iluminación crea un ambiente mágico por las noches.
Es un jardín lleno de detalles, de pruebas, de ideas que nacen y se transforman.
El jardín en otoño e invierno: quietud, niebla y luz
Cuando llega el frío, el jardín cambia de voz. Las hojas se vuelven cobre, ámbar, vino. Las flores invernales aparecen tímidamente entre la vegetación. La niebla artificial se mezcla con la real, y el jardín parece suspenderse en un silencio cálido, íntimo, casi meditativo.
Es el momento en el que el jardín muestra su espíritu Phares: la belleza de lo que evoluciona, lo que se apaga para renacer, lo que respira despacio.
El origen: un patio pequeño que parecía mucho menos
Las imágenes iniciales muestran el patio de una vivienda nueva. Un espacio reducido, sin carácter, sin vegetación. Y sin embargo, el jardín final parece mucho más grande de lo que realmente es.
Cierre
Un jardín que demuestra que el tamaño no importa cuando hay intención, técnica y sensibilidad, y que evoluciona con cada estación y con cada decisión.

























