Las Gradas de Mesoncillos

Diseño conceptual, Proyecto de Ejecución, Dirección de obra, Dirección Técnica Mantenimiento. 

Un jardín que transforma la vivienda

Una gran parcela y una vivienda que iba a renovarse por completo. El nuevo diseño arquitectónico, moderno, geométrico, contundente, pedía un jardín capaz de acompañarlo, ampliarlo y darle sentido.

Así nace el concepto de Las Gradas: una secuencia de niveles que conectan el jardín alto, más íntimo, con el jardín bajo, pensado para el ocio, generando una transición fluida entre arquitectura y paisaje. Incluye jardinería, paisajismo, riego, drenaje, obra civil, sustratos, iluminación y pavimentos

El proyecto respeta todos los árboles existentes —encinas, magnolios, cedros— y los convierte en parte esencial del diseño. La intervención no sustituye: dialoga.

Vegetación que suaviza la geometría

Aunque la estructura del jardín es sólida y arquitectónica, la vegetación introduce un contrapunto lleno de vida.

En las zonas soleadas, los jardines de vivaces y gramíneas aportan color, movimiento y estacionalidad, creando manchas vibrantes que cambian con la luz y el viento. En las áreas más sombrías, las azaleas y los magnolios generan rincones más sobrios y elegantes, donde la sombra se vuelve frescor y la textura vegetal adquiere protagonismo.

Entre ambos mundos aparece un pequeño estanque moderno, con juegos de agua y luz que actúan como pieza focal, aportando sonido, reflejos y una calma casi escénica.

La iluminación nocturna completa el conjunto: una luz cálida, precisa, que resalta volúmenes, acompaña recorridos y convierte las gradas en un paisaje completamente distinto al caer la noche.

Propuestas que anticipan la escala

Los renders iniciales mostraban la estructura general del proyecto: grandes superficies pavimentadas, gradas, zonas verdes amplias y una vegetación que acompañaba la nueva arquitectura.

Aunque la propuesta evolucionó durante la obra, la esencia se mantuvo: orden, geometría y escala.

El origen: una vivienda que pedía transformación

Las imágenes iniciales muestran la vivienda original, con un jardín sin estructura y una estética que no dialogaba con la nueva arquitectura. El terreno, amplio pero desordenado, necesitaba una intervención profunda para convertirse en un jardín contemporáneo.

La obra civil como columna vertebral

La ejecución fue compleja y precisa: construcción de las gradas y plataformas, colocación de piezas porcelánicas de gran formato, drenajes completos, riego por goteo enterrado, iluminación integral y un replanteo vegetal minucioso. Una obra donde la técnica sostiene la escala y permite que la vegetación luzca con toda su fuerza.

Cierre

Un jardín donde la arquitectura del terreno se mezcla con la riqueza vegetal para crear un espacio sofisticado, vivo y lleno de carácter.

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