Un paisaje entre la ciudad colonial y la bahía
El entorno del Centro de Convenciones de Cartagena de Indias es un lugar único: un punto donde la ciudad histórica —Getsemaní, el Paseo de los Mártires, los restos del antiguo baluarte de Barahona— se abre directamente a la Bahía de las Ánimas.
Un espacio cargado de memoria, actividad y tránsito, que en los últimos años forma parte de una tendencia global: la recuperación de los frentes marítimos como espacios públicos vivos.
PHARES fue invitado a participar dentro de un acuerdo de colaboración internacional de mayor envergadura, aportando el diseño conceptual y técnico del paisaje y del sistema de riego en el entorno inmediato del Centro de Convenciones.
La intervención abarca la “L” que define su borde: por un lado, la plaza arbolada que articula el acceso urbano; por el otro, el parque lineal marítimo que acompaña la lámina de agua y abre el edificio hacia el horizonte.
Interpretar un lugar que ya tiene una historia
El proyecto parte de una premisa clara: no competir con el edificio ni con el patrimonio, sino acompañarlos. La plaza se ordena mediante alineaciones de palmeras que generan sombra y ritmo, mientras que el parque marítimo se despliega como una secuencia vegetal que suaviza la transición entre la ciudad y el mar.
La vegetación se selecciona tras un proceso específico de adaptación al clima tropical húmedo, combinando especies locales y adaptadas, con criterios de mantenimiento realistas para Cartagena de Indias.
Diseñar en un clima distinto exige aprender primero
El proyecto implicó un trabajo previo de investigación: estudiar especies tropicales, localizar viveros, entender la disponibilidad real de materiales y conocer los proveedores de riego de la región.
Cada decisión técnica, desde los sustratos hasta los drenajes, se ajustó a las condiciones de humedad, salinidad y temperatura del caribe colombiano.
Del concepto al plano
El encargo incluía tanto el diseño conceptual como el desarrollo técnico:
la definición de jardinería en planta, la estructura de sustratos y drenajes, la organización de las plantaciones arbustivas y de arbolado, y la sectorización completa del riego, acompañada de sus cálculos hidráulicos.
El sistema se diseñó desde cero, adaptado a la disponibilidad de materiales y a la lógica de mantenimiento local, garantizando eficiencia y coherencia con la paleta vegetal propuesta.
Un borde marítimo que vuelve a ser espacio público
La intervención forma parte de una visión más amplia: la recuperación progresiva de los frentes marítimos como espacios públicos activos, accesibles y conectados. Este proyecto aporta una pieza más a esa transformación, integrando paisaje, clima y memoria en un lugar donde la ciudad toca el mar.
Cierre
Diseñar aquí no es solo proyectar un parque: es interpretar un lugar que ya tiene una historia, un clima y un horizonte propio.



















