Hotel Boutique "El Madroñal"
Diseño conceptual, Proyecto de Ejecución, Dirección de obra, Dirección Técnica Mantenimiento.
Un jardín que acompaña al paisaje
En una finca rodeada de naturaleza, el paisajismo debía integrarse sin competir. El objetivo era crear un espacio de confort, tranquilidad y silencio para los huéspedes del hotel, respetando el carácter del entorno y potenciando su atmósfera.
La intervención combina una gran pradera —petición expresa del cliente— con una jardinería basada en especies autóctonas: genistas, lavandas, jaras…
Vegetación que pertenece al lugar, que no necesita explicarse, que simplemente encaja.
La noche como experiencia
La iluminación fue uno de los pilares del proyecto. Se evitó por completo la contaminación lumínica hacia el cielo, buscando una luz mínima, cálida, suficiente para caminar pero sin romper la atmósfera nocturna.
Solo las encinas centenarias —auténticas esculturas vivas— reciben una iluminación más intensa, convirtiéndose en las “farolas” naturales del jardín.
Propuestas y ordenación del espacio
Los renders iniciales exploraban distintas maneras de estructurar las zonas estanciales, cada una con un uso y una atmósfera distinta. El objetivo era crear un recorrido suave, intuitivo, donde cada espacio tuviera su propio carácter sin perder coherencia con el conjunto.
El origen: encinas que cuentan la historia
El proyecto parte de un estado inicial muy claro: la edificación recién terminada y un conjunto de encinas ejemplares de cientos de años que enmarcan toda la intervención.
Esas encinas no solo se respetaron: se convirtieron en el eje del diseño.
Cierre
Un jardín que ilumina sin deslumbrar, que acompaña sin imponerse, que respira al ritmo del paisaje.
Más sobre el proyecto































